El empecinamiento de la familia Chillida, la especulación y los polÃticos canarios, juntos contra la Montaña de Tindaya
La Montaña de Tindaya se eleva orgullosa sobre las llanuras erosionadas y ventosas de Fuerteventura. No es una montaña cualquiera. Los Mahos -aborÃgenes de Fuerteventura- la tenÃan como una montaña mágica donde probablemente realizaban rituales, y pedÃan fertilidad y lluvias a sus dioses naturales. Testimonios de su importancia histórica quedan cientos de grabados en las piedras. Son grabados podomorfos, parecidos a los que aparecen en otros yacimientos arquelógicos de las islas, pero nunca con tanta abundancia de motivos.De hecho se trata de una de las estaciones de grabados con mayor número de inscripciones del mundo. En sus laderas también aparecen restos de cabañas y numeroso material cerámico y lÃtico.
La tradición, debido a ese sustrato mágico aborigen, le ha otorgado una especial importancia histórica en la zona: leyendas de brujas, existencia de curanderos,...
Geológicamente la Montaña de Tindaya también es singular: se trata de un pitón traquÃtico que ha generado una piedra susceptible de ser empleada como material ornamental. Ese es el origen de sus desgracias: durante años ha sido agujereada por las palas excavadoras bajo la mirada complaciente de los polÃticos.
Y en eso llegó Eduardo Chillida, y dijo: ¡tengo un sueño! y se empeñó en diseñar una obra artÃstica, culmen de su carrera y ejemplo para la humanidad: se trataba de hacer una cámara central en forma de cubo cuyas paredes tuvieran, cada una 50 metros. También dos embocaduras verticales para que entrase la luz del sol y de la luna. Según el artista, los polÃticos y los empresarios, el objetivo último es la unión de la naturaleza y el arte, un espacio donde el hombre comprenda su pequeñez.
En mayo de 1995, el Gobierno canario da luz libre al expolio de la Montaña: para abreviar, actualmente hay abiertas varias causas judiciales, porque el entramado polÃtico-empresarial que tenÃa que iniciar la obra ha robado 4000 millones de pesetas que no se saben a qué paraÃso fiscal han ido a parar.(El actual director del proyecto ha manifestado -consta que sin ruborizarse- que la obra debe de estar por encima de los problemas polÃticos y judiciales)
No contentos, en febrero de este año el Gobierno de Canarias, con el beneplácito de todos los grupos parlamentarios y de la familia Chillida (recordemos que el artista murió hace ahora un año), ha otorgado -sin concurso- a la empresa Estudio Guadiana 1.732.267 euros para que realice los estudios de viabilidad. En el equipo, dirigido por el arquitecto Lorenzo Fernández-Ordoñez, no hay presencia de arqueólogos o biólogos. Por no haber, no hay ni un canario. Por supuesto, los estudios cuya primera fase concluyen en un mes, dirán que sà y, tarde o temprano, se empezará la obra de un artista ya fallecido, que no hubiese osado a tener una ocurrencia semejante sobre ningún lugar sagrado del patrimonio cultural e histórico del PaÃs Vasco.
Los polÃticos, en connivencia con los medios de comunicación oficiales, lanzan la idea de que en Fuerteventura y en Canarias la sociedad está deseando la realización de esa obra. Nada más lejos, si bien la abulia y la destructuración del movimiento social y ecologÃsta canario está facilitando las cosas a los especuladores.
Un ejemplo de que no todos somos borregos son las siguientes manifestaciones de José DÃaz Cuyás, director de la revista de arte Acto: "Al intervenir en el territorio, Chillida da un salto ontológico pero no se da cuenta de que no se pueden hacer obras en el espacio público del mismo modo que se hacen obras de carácter Ãntimo. Chillida no es consciente de que el paisaje está construido culturamente. Ve la montaña como un problema estrictamente formal y de este modo incurre en el Kistch."
El estudio para justificar la obraÂ? entre otras hartadas de sandeces-, dice que en Fuerteventura son escasos los puntos de interés artÃstico o cultural; o que las localidades cercanas se beneficiarán con la creación de servicios (¿escuelas, mejor sanidad, servicios sociales?) y generando empleo (en Fuerteventura no hay desempleo); Por último, dice el estudio que la obra de Chillida es la unión de arte y naturaleza. El que escribió esto nunca ha subido a Tindaya, como subieron nuestros antepasados a hacer arte, a firmar con los pies en los tiempos en que el hombre y la naturaleza éramos lo mismo.
Ningún sueño de ningún artista es comparable a la Montaña de Tindaya.
Comments
la grandilocuencia de la barbarie
las grandes palabras que sirven para justifiacar la barbarie...
EXPOLIO O EL ARTE DEL......
50 x 50 x 50 = 125.000 m3
1 m3 = 50 m2 de piedra para aplacado.
125.000 m3 x 50 m2 = 6.250.000 m2 de piedra.
Si estimamos un precio de venta del m2 de piedra a aproximadamente 10.000 pts por m2 o 60 Euros.
6.250.000 m2 x 10.000 pts = 625.000.000.000 pts.
x 60 Euros = 37.500.000 Euros.
¡¡ Jugoso pastel !! Ahora solo queda saber quien sera el afortunado ganador del premio, o algun amiguete o el pueblo Canario. El futuro lo dira.
TINDAYA VIRTUAL
SerÃa una forma de tener la obra de Chillida sin dañar la montaña. Los costes serÃan inferiores a la obra faraonica que se plantean. Los sistemas actuales de realidad virtual pueden ser de gran realismo, suficientes para dar a entender la concepción espacial de Chillida.
Por otro lado, no se comenta en el articulo lo que se va ha hacer con la piedra extraida que tiene gran valor para los constructores.
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